19.7.09

LA CRUZ DEL SUR

La ciudad celestial
fosforece
en contadas ocasiones.

Transporta
los guiños plateados,
desde el sueño terrestre
hasta su previsible desiderata.

Son viajes erráticos
al centro de la tierra:

su opuesto en el cielo
es el glosario transparente
de la víspera.


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